Un rematado es un rectángulo corto y muy tupido de puntadas, o un zigzag de hilo, que se aplica en puntos de una prenda que soportan tirones o tensión repetidos, sobre todo las esquinas de los bolsillos, la base de la bragueta o los extremos de las trabillas en los jeans. Las puntadas apretadas y superpuestas reparten la carga sobre una pequeña zona de tela, lo que evita que la costura acabe rasgándose como lo haría con una puntada recta normal.
El rematado cumple una función parecida a la de un remache metálico, pero sin metal a la vista, por lo que es habitual en puntos donde un remache podría rayar una superficie, como algunas esquinas de bolsillos traseros, o en modelos pensados para ser más suaves con muebles y asientos de coche. Muchos jeans combinan los dos recursos, remaches en los puntos más expuestos y rematados en el resto.
La presencia y el cuidado del rematado es un detalle pequeño pero útil a la hora de valorar lo bien hechos que están unos jeans. Consulta remache como alternativa metálica, y nuestra guía de compra para más detalles de confección que merece la pena revisar antes de comprar.